Avión Lockheed T-33A



Dirección: Aeropuerto de Parayas
Localidad: Maliaño
 Google Maps: 43.423666088 , -3.827394403


Sector:
TRANSPORTE
Tipo de patrimonio:
Elemento industrial/Avión de combate
Época:
1948

Grado de protección:

Ninguno


Estado de conservación:
Bueno
Información sobre visitas:

Visitable.



Descripción del enclave:

Es un avión de combate Lockheed T-33A Shooting Star (E.15-19 / 41-3) que está situado a la entrada del Aeropuerto de Santander como homenaje al Ejército del Aire.

El Lockheed T-33 Shooting Star (o T-Bird) fue un entrenador a reacción subsónico estadounidense. Fue producido por Lockheed y realizó su primer vuelo en 1948.

 



Reseña histórica:

Fruto de los acuerdos hispano-norteamericanos de amistad y cooperación de 1953, el Ejército del Aire recibió cedidos, ejemplares del T-33, T-6 y T-34.

El avión llegó al puerto de Santander a bordo del USS “Tripoli” y se desembarcó el 6 de Agosto de 1954.

Luce los indicativos del grupo 41, unidad de reentrenamiento, último destino de los T-33. Se instaló en 1995.

La construcción aeronáutica en Cantabria

En los primeros años del XX se llevan a cabo en Santander exhibiciones aeronáuticas y es el punto de partida de algunos de los primeros vuelos históricos realizados por pilotos cántabros.

Algo pudo tener que ver este ambiente para que en 1915 se eligiera Santander para montar la primera fábrica de aviones que se levantó en España. Fue la Compañía Española de Construcciones Aeronáuticas y Similares (CECAS), con el propósito de fabricar aeroplanos terrestres e hidroaviones. Se se estableció en terrenos de La Albericia.

El principal cliente de aquella incipiente industria era la Aviación Militar, y optó por un modelo de biplano monomotor de la casa Morane-Saulnier, que fue equipado con un motor Hispano-Suiza de 140 CV, diseñado y desarrollado en España.

La fábrica llegó a contar con una plantilla de 30 obreros especializados que en menos de un año entregaron al Ejército los doce aeroplanos inicialmente encargados.

La producción dependía de la materia prima extranjera. La madera de fresno, con la que se fabricaban los listones que formaban las nervaduras de las alas y el fuselaje, se compraba en Hungría ya que la nacional no servía por su escasa longitud, y las telas, las cuerdas de piano y los barnices se traían de Francia. Tan sólo el tren de aterrizaje, la bancada del motor y los puestos de los tripulantes eran metálicos.

La Primera Guerra Mundial dificultó el suministro y en 1917 los aprovisionamientos se interrumpieron totalmente, por lo que CECAS suspendió temporalmente la actividad cerrando definitivamente en 1919.

Después de un fracasado intento en 1928 de creación de una fábrica aeronáutica en Astillero, en 1953 se pone en marcha una empresa, Aerodifusión S.L. , para la construcción en La Albericia de un tipo de avioneta deportiva con demanda en España. Se trataba del modelo francés JODEL D-112, un pequeño monoplano biplaza del que se llegaron a fabricar 184 unidades.

La avioneta, equipada inicialmente con un motor Rolls-Royce Continental, fue dotada, a partir de 1959, de un motor de construcción nacional, el Flecha de 90 CV que producía ENMASA en Barcelona.

En ese mismo año, la empresa cántabra iniciaba la fabricación de hélices con el sistema Viplast (núcleo de madera ligera envuelto en una capa de fibroplástico) con lo que la totalidad de los componentes pasaron a ser de fabricación nacional.

En 1960 año se producía el cierre del aeródromo de La Albericia, y los talleres de Aerodifusión se trasladan al aeropuerto de Parayas. En 1974 se cerraba la fábrica y con ella desaparecía la construcción aeronáutica en Cantabria.



Autor de la ficha: Víctor M. Moreno Saiz - 30/09/2021