REAL FÁBRICA DE ARTILLERÍA DE LA CAVADA



Dirección: La Cavada
Localidad: Riotuerto
 Google Maps: 43.34816783 , -3.7021076635


Sector:
INDUSTRIA METAL Y MECÁNICA
Tipo de patrimonio:
Conjunto industrial/ Fábrica pre-industrial de artillería (cañones, munición, anclas, ..)
Época:
1622

BIC:
Grado de protección:

Bien de Interés Cultural, con la categoría de Lugar Cultural (Sitio Histórico),

BOC – Número 71, Martes, 13 de abril de 2004.


Estado de conservación:
Los vestigios se han rehabilitado para otras funciones.
Información sobre visitas:

Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada.

942.539412   www.lacavada.es    museo@lacavada.es



Descripción del enclave:

De la Real Fábrica de Artillería quedan pocos aunque significativos vestigios. El edificio de oficinas, al lado del Arco de Carlos III, el edificio de una nave de fundición y la ermita de la factoría.

Todavía existen vestigios del Resbaladero de Lunada y de algunas de las presas que se construyeron a lo largo del río Miera para descender los troncos de hayas desde  la cabecera del cauce hasta la fábrica.

El Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada mantiene la memoria de lo que fue este conjunto fabril y de su importancia histórica en el fortalecimiento del Imperio Español.

En el museo se encuentran piezas fabricadas en el sitio como un ancla de una fragata del siglo XVIII y un cañón de 48 libras de avancarga fundido en una sola pieza. El de mayor calibre jamás fabricado.

También se exponen otras piezas realizadas en sus hornos y un recorrido didáctico sobre la historia y procesos de fundición en la fábrica.



Reseña histórica:

El desarrollo del núcleo de población vino dado a raíz de la creación, en 1622, de la fábrica de artillería de La Cavada, que suministró armamento a las colonias y a la armada del reino de España. La documentación histórica indica como Mariana de Brito y sus hijos, propietarios de la fundición, habitaban Riotuerto en la casa solar de los Olivares, llamada de La Cavada.

 

 A La Cavada llegaron técnicos de Flandes para trabajar en las instalaciones ya que eran buenos conocedores de las técnicas de fundición. Estos flamencos no fueron bien acogidos por los lugareños. Los descendientes se asentaron en La Cavada y las comarcas limítrofes y sus apellidos, en su mayoría valones, pasaron a castellanizarse durante el siglo XVIII. En todo el municipio de Riotuerto y limítrofes, aún son comunes apellidos como Arche, Baldor o Valdor, Del Val, Bernó, Guate, Lombó, Marqué, Oslé o Uslé, Otí, Rojí, Roqueñí, Sart, y algunos otros.

Con la fábrica la población de Riotuerto aumentó considerablemente. La mayoría de los trabajadores eran mixtos al compaginar las labores de la fábrica con sus tareas agrícolas,

Las limitaciones y prohibiciones que impuso la Real Fábrica a sus vecinos hizo que creciese su animadversión a los Altos hornos, influida además por el acceso muy restringido a las instalaciones, los privilegios de algunos de sus operarios y la sensación de secretismo que tenía por su carácter de instalación militar.

En la fábrica llegaron a funcionar cuatro altos hornos que producían armamento y munición de gran calidad. Las circunstancias geopolíticas hicieron que, a partir de finales del XVIII, las instalaciones comenzaron a decaer y en 1835 se cerraron.

En los años posteriores al cierre hubo un auténtico expolio de los edificios y los talleres de modo que en 1880 no quedaba prácticamente nada de lo que fue la Real Fábrica.



Autor de la ficha: VÍCTOR M. MORENO SAIZ- 23/08/2021